Iniciar un nuevo negocio es por definición, una propuesta arriesgada. El riesgo se puede minimizar a través de la debida investigación previa, la preparación adecuada y la adquisición de capital suficiente, pero el riesgo siempre va estar ahí, en cierta medida. Sin embargo, sin riesgo, no habrá ningún beneficio.
Perdida de Dirección
Iniciar un negocio sin un plan de negocios para guiar es una receta al desastre. Para tener éxito, un negocio tiene que estar enfocado, dirigido eficazmente, sobre todo en sus etapas iniciales, cuando esta en su punto mas vulnerable. La perdida de dirección, falta de claridad acerca del producto o servicio y metas financieras, además de la perdida de tiempo y dinero son claros riesgos reales en la fase inicial. Crear un plan de negocios claro y factible antes de que el negocio inicie ofrece una ruta hacia el éxito y minimiza el riesgo después del lanzamiento comercial.
La poderosa competencia
A menos que el negocio este respaldado por inversores de gran alcance, el nuevo negocio es casi seguro que va ser un jugador pequeño cuando se inicia por primera vez. El fracaso empresarial puede ocurrir simplemente como resultado de una competencia mas poderosa en el mercado. Además de los riesgos de un mercado libre, también existen los riesgos mas sombríos de un mercado no tan libre, en el que las políticas de las empresas tratan de monopolizar para su propio beneficio. Estas no son cosas nada divertidas para contemplar cuando inicias un nuevo negocio, ya que sucede todo el tiempo. Si abres una ferretería, y estas cobrando mas por una licuadora que el de una de la tienda, puedes comprar en los lotes de China a un precio reducido, por tal razón mucha gente se va con la competencia. Estas son las duras realidades que deben ser consideradas antes de decidir si tomar el riesgo.
Una Mala Idea
A veces puedes escribir el plan de negocios, garantizar la financiación y abrir el negocio en una buena ubicación y una economía saludable, y aun así fracasar. Todo el buen trabajo y la preparación adecuada podría haberse basado en una mala idea. Algunas malas ideas son evidentes y deben ser eliminadas en el proceso de consulta con los inversores y asesores. Sin embargo, a veces una mala idea se ve bien hasta que no es probada en el mundo real, donde fracasa espectacularmente. No se puede predecir como o cuando ocurrirá, por eso se llama riesgo.


